Facturación
¿Cuándo puedo emitir una factura simplificada (ticket) en vez de una factura completa?
Actualizado: 2026-06-11
Respuesta
Respuesta rápida
Puedes emitir factura simplificada en operaciones de importe reducido con consumidores finales, salvo excepciones. Si el cliente es empresa o profesional y necesita deducir el gasto, lo habitual es que te pida una factura completa con sus datos.
Resumen claro
- La factura simplificada es el sustituto legal del antiguo "ticket", regulado en el Reglamento de facturación
- Se admite, con carácter general, en operaciones de importe reducido o en sectores concretos (comercio al por menor, hostelería, transporte de personas...)
- No identifica al destinatario con sus datos fiscales completos, por lo que no siempre permite deducir el gasto a quien la recibe
- Si tu cliente es empresa o profesional y necesita justificar el gasto, es más seguro emitir factura completa directamente
Explicación detallada
Claves importantes
El Real Decreto 1619/2012, que regula las obligaciones de facturación, distingue entre la factura completa (u ordinaria) y la factura simplificada, que sustituyó a los antiguos tickets.
¿Cuándo se puede usar?
Con carácter general, puede emitirse factura simplificada cuando el importe de la operación no supere un umbral reducido (pensado para el comercio minorista y operaciones del día a día), y también en determinados sectores de actividad (ventas al por menor, hostelería, transporte de personas, salones de peluquería, aparcamientos, entre otros) con un umbral algo más alto. Fuera de esos supuestos, corresponde emitir factura completa.
Qué debe incluir
La factura simplificada exige menos datos que la completa: no es obligatorio incluir el NIF ni la dirección completa del destinatario, salvo que este los solicite expresamente. Sí debe incluir número, fecha, identificación del emisor (nombre y NIF), descripción de la operación, tipo de IVA aplicado (o la expresión "IVA incluido" con el desglose que corresponda) e importe total.
Su principal limitación
Al no identificar completamente al destinatario, una factura simplificada puede no ser suficiente para que una empresa o profesional se deduzca el gasto o el IVA soportado con seguridad. Si tu cliente es un profesional y va a necesitar justificar el gasto, lo más práctico es emitir directamente una factura completa con sus datos fiscales, aunque el importe sea reducido.
Si tu cliente, aunque sea consumidor final, te pide expresamente que la factura simplificada incluya su NIF, estás obligado a incluirlo si te lo solicita antes de que finalice el mes natural en que se realizó la operación.
Ejemplo práctico
Vendes un producto de 40 € a un cliente particular en tu tienda: puedes emitir factura simplificada con los datos mínimos. Si el mismo día vendes material de oficina por 300 € a una empresa que necesita deducirse el gasto, es más seguro emitir directamente una factura completa con el NIF y la razón social del cliente.
Base legal
Real Decreto 1619/2012, Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación (artículos 4 y 7).
Errores comunes
- Emitir factura simplificada a un cliente profesional que necesita deducirse el gasto.
- No incluir el NIF del cliente cuando lo solicita expresamente y en plazo.
- Superar el umbral de importe permitido sin darte cuenta.
- Confundir factura simplificada con la ausencia total de obligación de facturar.
Dudas relacionadas sobre este tema
- ¿Cómo emitir una factura válida como autónomo?
- ¿Es obligatorio tener una cuenta bancaria separada para la actividad?
- ¿Es obligatoria la factura electrónica para autónomos? Veri*Factu y Ley Crea y Crece