Sociedades y estructura

¿Cómo se pasa de autónomo a SL? Pasos y trámites principales

Actualizado: 2026-07-09

Respuesta

Respuesta rápida

Debes constituir la sociedad (estatutos, escritura notarial e inscripción en el Registro Mercantil), obtener su NIF definitivo, dar de alta la sociedad en Hacienda y darte de alta tú mismo como autónomo societario en RETA por tu cargo de administrador, gestionando además el traspaso de tu actividad anterior a la nueva sociedad.

Resumen claro

  • Constituir una SL exige otorgar escritura pública ante notario e inscribirla en el Registro Mercantil
  • El capital social mínimo de una SL puede ser reducido, aunque con obligaciones específicas de dotación de reserva legal hasta alcanzar un umbral determinado
  • Como administrador con funciones de dirección de la sociedad, normalmente pasarás a cotizar como autónomo societario
  • El traspaso de tu actividad anterior (clientes, contratos, activos) a la nueva sociedad debe gestionarse con criterio fiscal, no de forma improvisada

Explicación detallada

Qué debes saber

El paso de autónomo persona física a Sociedad Limitada no es un simple cambio de nombre en tus facturas: implica constituir una nueva persona jurídica y gestionar correctamente la transición de tu actividad anterior.

Constituir la sociedad

Debes redactar los estatutos sociales, otorgar escritura pública de constitución ante notario e inscribir la sociedad en el Registro Mercantil correspondiente. Tras la inscripción, obtienes el NIF definitivo de la sociedad, con el que ya puede operar plenamente frente a terceros y frente a Hacienda.

El capital social mínimo

Tras la reforma introducida por la Ley 18/2022 de creación y crecimiento de empresas, el capital social mínimo de una SL puede ser muy reducido. Sin embargo, mientras el capital social sea inferior al umbral tradicional de 3.000 €, la sociedad debe destinar cada año un porcentaje del beneficio a una reserva legal especial hasta alcanzar ese importe, y en caso de liquidación los socios responden solidariamente de la diferencia hasta esa cifra si el patrimonio social resulta insuficiente. Antes de elegir un capital mínimo simbólico, conviene entender esta contrapartida.

Tu propio encuadramiento como socio

Si vas a ejercer funciones de dirección o gerencia en la sociedad y cumples los requisitos de participación en el capital, normalmente deberás darte de alta como autónomo societario en el RETA, con una base mínima de cotización distinta a la del RETA general.

El traspaso de tu actividad anterior

Traspasar tu cartera de clientes, contratos y activos afectos desde tu actividad como persona física a la nueva sociedad puede tener implicaciones fiscales (por ejemplo, en el IVA o en la tributación de la transmisión de determinados bienes). Existen regímenes fiscales especiales de neutralidad para determinadas operaciones de reestructuración empresarial, pero su aplicación exige cumplir requisitos concretos: no improvises este traspaso sin la supervisión de tu asesor fiscal.

Ejemplo práctico

Un consultor decide constituir una SL para continuar su actividad. Tras inscribir la sociedad y obtener su NIF, se da de alta como administrador único y autónomo societario, y traspasa progresivamente sus contratos con clientes a la nueva sociedad, coordinando con su asesor fiscal el momento y la forma de hacerlo para minimizar incidencias.

Base legal

Real Decreto Legislativo 1/2010, Ley de Sociedades de Capital, y Ley 18/2022 de creación y crecimiento de empresas (reforma del capital social mínimo de las SL).

Errores comunes

  • Elegir un capital social mínimo simbólico sin entender la obligación de dotar reserva legal hasta 3.000 €.
  • No planificar con el asesor fiscal el traspaso de activos y contratos desde la actividad anterior.
  • Olvidar tramitar tu propio encuadramiento como autónomo societario tras la constitución.
  • Pensar que la sociedad puede operar antes de obtener su NIF definitivo.

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